Una inspección evalúa la condición de la propiedad y puede influir directamente en la decisión del comprador. Los vendedores deben prepararse con anticipación, ya que los problemas detectados pueden llevar a una renegociación o cancelación. Corregir detalles menores puede ayudar a lograr un cierre exitoso.
La cláusula de inspección permite evaluar el estado real del inmueble antes de comprar. Si los daños superan lo acordado, puedes negociar o cancelar. El vendedor no está obligado a reparar, solo a aceptar o rechazar tus condiciones.
