Para rentar con éxito: fija un precio justo basado en el mercado, prioriza renovar contratos, conserva buenos inquilinos, evita subir la renta por gastos propios y haz una evaluación rigurosa antes de aprobar nuevos arrendatarios.
Los errores más costosos al rentar: no conocer la ley, no filtrar inquilinos, ignorar regulaciones, desconocer el mercado, no tener estrategia, evitar mantenimiento, usar contratos débiles y trabajar sin un equipo experto.
El seguro protege tu propiedad contra daños, accidentes y demandas. Su cobertura varía según el uso, tipo de propiedad y ubicación. Puedes reducir costos con deducibles altos, sistemas de seguridad y evitando reclamos pequeños.
Comprar te da estabilidad, beneficios fiscales y la posibilidad de generar valor y retorno. Alquilar ofrece flexibilidad y menos responsabilidades, pero no genera patrimonio. La mejor opción dependerá de tu estilo de vida, situación financiera y objetivos a mediano y largo plazo.